En notable advertir el crecimiento de la ciudad en cuanto a habitantes se refiere. Estos, en su afán de alcanzar el sueño de su casa propia, tranzan con un nivel de vida indignante.
Durante los últimos años la ciudad de Río Gallegos ha crecido de forma veloz. Muchos de los nuevos habitantes, comienzan a construir sus viviendas, sin reparar en lo incomodo que resultará vivir en las condiciones inhumanas. Casos que se encuentran en los conglomerados barriales más remotos de la ciudad.
Tiempo Sur recorrió algunos barrios de la ciudad, donde los problemas edilicios y la miseria son las constantes entre los vecinos. En este informe, expondremos cuales son los inconvenientes más comunes de estos conglomerados barriales.
MUNDANZA PRONTA
Es cierto que el crecimiento del número de habitantes en la ciudad provocó que los vecinos realicen las construcciones de sus casas en lugares insospechados, y donde las condiciones de vida no son las más óptimas. Tal es así, el caso de aproximadamente diez familias que viven solo a una cuadra del vaciadero municipal, y que con frecuencia conviven con los inconvenientes que esta condición acarrea, desde el mal olor con el que conviven gran parte del año, la invasión de moscas y gaviotas, y las enfermedades producidas por los desechos propios del lugar.
Los vecinos que buscan un lugar donde poder concretar el sueño de una casa propia, en ocasiones lo hace de un modo tan irresponsable que no miden las consecuencias. Uno de los focos donde se concentra este problema habitacional es la desesperación o ansiedad con la que estas personas buscan mudarse. Los motivos son diversos y, en estos casos, solo provocan que los vecinos de estas zonas aledañas al vaciadero municipal, tengan que tratar con estas problemáticas ambientales.
MARCAR TERRITORIO
No es para nada extraño ver que familias se adueñan de casas ajenas con el propósito de concretar, de una forma más cómoda, o por lo menos más económica su anhelo de la vivienda propia.
En algunos barrios de la ciudad de Río Gallegos, algunos vecinos se animan a ir más lejos y se adueñan de terrenos o espacios que no les pertenece. Paseando por barrios que se encuentran en las zonas retiradas del casco céntrico de la ciudad, se puede advertir que hay varias casas que no poseen un espacio propio.
Sobre lo que significa para estas personas vivir en esta situación, algunos vecinos comentan: “Zafamos, hace meses que estamos acá. Pero vivimos con el miedo de que en cualquier momentos nos echen”.
SERVICIOS
El crecimiento desmedido de la ciudad de Río Gallegos provoca, no obstante otro problema y tiene que ver con conflictos propios de la planificación de la metropolis. Se trata de ampliaciones urbanas que llegan a territorios inimaginados, incluso a sitios donde los servicios básicos no llegan. Es por ese motivo que los vecinos de estos barrios, en ocasiones no cuenta con servicios tales como agua potable, luz, gas, etc.
Una vecina que se encuentra construyendo su casa en el barrio Juan Pablo II, comentó que: “A una hora determinada, a eso de las seis de la tarde, jamás tenemos agua. Cae apenas un hilito de agua, eso pasa tanto en la casa que estoy construyendo, como en la que alquilo”. La vecina además afirmó que: “Se me pidió que hable con el centro vecinal para que, si ellos están de acuerdo, poder comenzar las instalaciones de redes cloacales. Por lo pronto tengo que seguir dejando mis desechos en un pozo”.
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